Siervos del caos

Autor: Sebastián Narváez

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor

Excitante; como descorchar un Grand Cru de Borgoña; fue ver el cambio, en un suspiro, de las habituaciones en el día a día del hombre. Tajantemente, le fue impuesto al mundo rebrotar de su angustia, ahogado en la miseria de su pasado. Sin compasión, así llegó, una pandemia letal que ha enviado al descanso eterno a más de 400.000 almas, y sabrá Pedro, el Romano, a cuantas más. Impensable que, en pleno siglo de la revolución tecnológica, revivamos las diez plagas de Egipto. Un caos absoluto, que se apoderó del sistema económico, social y digital, hoy empantana nuestras vidas. Siendo faraones de nuestro destino, nos consume la turbación e incertidumbre de lo que nos queda por vivir. El virus de la conversión, de la noche a la mañana, fuimos profetas de un mejor futuro, filantrópicos abogados de la solidaridad, ó guías espirituales de nuestros templos virtuales. Infinitas condolencias y pesares no alcanzan, por quienes parten hoy de este mundo terrenal, a causa de las abyectas condiciones que nosotros mismos provocamos. No obstante, pareciese como si en estos tiempos debiéramos tener más miedo por la vida que por la muerte misma. Miedo de lo que se avecina, y de estas tres enseñanzas en un recorrido por el caos: la preservación de la vida, la globalización económica y la bio-guerra.

Tomado de: El País

La preservación de la vida, o más trivialmente afamada en las discusiones sobre el aborto, debe ser el primer punto de introspección para quienes hoy se jactan de su espíritu salvador. Interesante, e incontrovertible, quienes promueven los principios libertinos de acabar con este milagro; sí, aquellas fuerzas políticas primordialmente izquierdistas; se proyectan hoy como los mesías, y llenan sus carretes digitales implorando a sus semejantes tomar las medidas de precaución necesarias, para defender su permanencia en la tierra.

La lisonja en su mayor expresión, como si la preservación de la vida se hubiese convertido en una prioridad, después de agraviarla y ultrajarla con proyectos de ley y manifestaciones, abogando por el asesinato de las almas. Es menester condenar tanta incongruencia, sin embargo, en la practica no deben dejar pasar la oportunidad de redimirse. Si algo nos queda por desentrañar de la fábula tan oscura en la que vivimos, es su moraleja. Ni la preservación de la vida como la conocemos, ni las continuas reflexiones filantrópicas sobre lo que dejamos de vivir, deben ser algo circunstancial. No es un misterio que, en una sociedad tan siniestrada y malherida, la única variable consistente es la vida, hasta la eterna, y se debe resguardada de principio a fin.

Tomado de: Quehacer.com

La globalización económica, la cual alabamos y a la cual debemos tanto desarrollo sostenible en el mundo, nos juega un jaque rotundo. Un número limitado de estados practican el proteccionismo absoluto, y a diferencia de la revolución industrial, en la revolución tecnológica, todos los que participamos en el agregado económico somos una pieza en la hilera de dominó. Es una especie de imperialismo económico, fructífero, pero cobijado por una cortina de soberanía nacional, obsequiada en empaques Ferragamo.

La caída de las grandes potencias mundiales refleja el caos económico que se avecina para los países en vía de desarrollo. Mientras los gobiernos piden a las personas ejercer el aislamiento social, germina en la directriz el verdadero motivo de esta, la economía. Incluso, en el pico de la era digital y la robótica, nos enteramos de que la mano de obra industrial e intelectual sigue siendo el motor de la generación de riqueza. Es decir, de nosotros no solo depende evitar la propagación, sino que somos responsables también de acelerar el proceso de reactivación económica; especialmente en consciencia social con la economía informal, la cual sostiene a gran parte de la población en los países en vía de desarrollo. Adicionalmente, y de manera apocalíptica, se nos presenta la posibilidad de que el dinero no valga mayor cosa mañana. Los grandes inversionistas entenderán de mejor manera la volatilidad de la economía, recuperar el mercado de acciones será una tarea ardua, y el sistema del trueque nunca pasará de moda. Ante la negación de seguimiento a las instrucciones gubernamentales, perderemos más empleos, más inversionistas; habrá más hambre.  

Tomado de: Actualidad.rt.com

La bio-guerra, no es nueva. Tampoco es descabellado pensar que es un arma letal, que esta siendo utilizada en la artillería de cuarta y quinta generación, con propósitos de desestabilizar la economía. Con la revolución digital, la guerra dejo de ser una declaración frontal, para ser una paralela. Muchos conspiradores afirman que el nacimiento de este virus se cobija en la reciente guerra comercial entre las potencias, Estados Unidos y China. Aunque es una conclusión un tanto apresurada, no se debe descartar del todo, es una pieza lógica y encaja de alguna manera en el rompecabezas. Mejor explicado por las matriarcas, ya no se puede llorar sobre la leche derramada, pero sí se puede entender el mundo tan oscuro y turbulento que se avecina, peor de lo que ya vivimos. Otras teorías conspirativas afirman que se volvió materialmente insostenible para los estados mantener sus fondos de pensiones vigentes, por lo que la solución subyace, para los gobiernos, en acelerar el fallecimiento de la tercera edad. Más allá de la veracidad de estas especulaciones conspirativas, es importante entender que no estamos muy lejos de alcanzarlas; el nuevo concepto MAD (Mutually Assured Destruction) se esta consolidando a través de las armas biológicas, en nuestras narices.

Poniendo en perspectiva el caos en el cual despertamos, perdidos en el diluvio del desasosiego, no dejemos que se pierdan tantas almas en vano. La preservación de la vida, la globalización económica, y la bio-guerra; tres reflexiones de un recorrido por el caos que ha dejado corolarios en cada rincón del orbe. Atemorizados por lo que se aproxima, con angustia y miedo de la vida, prefiriendo vivir en la muerte, hagamos que esta vuelva a valer la pena. Aboguemos por la vida como el don que nos ha sido comisionado, quedarse en casa y salvar vidas, es reactivar la economía mundial y familiar, y no dejarnos arredrar por las nuevas estrategias biológicas de los estados, para alivianar su carga poblacional. El mundo necesita: más miedo de morir, mil razones para vivir, y temerle a Él, el verdadero faraón de nuestro destino; Dios.   

Ecuador: otra historia otro fracaso

Autor: Sebastián Narváez

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor

Principiamos este nuevo año con la llegada de la justicia. Pese a que aun cojea, se abre camino para derruir la putrefacción de siempre, la corrupción. Una a una se van sucumbiendo las mafias políticas en América Latina, para abrir paso a nuevas coyunturas de orden social. En esta oportunidad el testarazo lo dio la justicia del Ecuador, citando a juicio hace un día al expresidente Rafael Vicente Correa Delgado. Esta citación es producto de la pesquisa iniciada hace más de cinco años, al conocerse la participación de altos funcionarios del gobierno ecuatoriano, en la operación “Arroz Verde 502”.

La corrupción se metamorfoseó en el solaz de las élites del continente; transacciones en efectivo, dineros oscuros, apoyo de multinacionales y propaganda política opresiva; pan de cada día, ahora gestionando asir el poder en Ecuador. Allende de la podredumbre de las aristocracias adineradas, Ecuador es otra diégesis que corrobora el fracaso del modelo socio-comunista en Latinoamérica. Es claro que la corrupción no conoce de ideologías, sin embargo, las pasadas dos décadas han expuesto patrones y tendencias que hablan de una mayoría; el clan Castro-Chavista. Entre muchos, la Junta de Reconstrucción Nacional (Nicaragua), el Partido de los Trabajadores (Brasil), el Partido Justicialista (Argentina), el Movimiento al Socialismo-Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (Bolivia), el Partido de Liberación Dominicana (Republica Dominicana), el Partido Socialista Unido de Venezuela, y más recientemente Alianza País (Ecuador). Todos, inmiscuidos en escándalos de corrupción, miembros de aquel clan Castro-Chavista, unidos por mantenerse en el poder y aun propietarios de una falsa democracia que sigue siendo preferida.

Tomado de: America Nuestra

Difícil optar por el beneficio de la duda para Lenin Moreno, quien más por conveniencia que por convicción, tomó distancia de Correa y Glas. Especialmente, después de que en 2018 se conoció que la fiscalía ecuatoriana omitió las pruebas del informe “Receta de Arroz Verde 502”.  Lenin Moreno aparenta desconocimiento de la situación, pero fue elegido con los mismos dineros provenientes de corporaciones con ansias de poder y sin moral. Códigos eran utilizados en todas las transacciones hechas por estas corporaciones, y de igual manera altos mandos del gobierno de Rafael Correa utilizaban códigos en cubierto para recibir estos dineros. Por ejemplo, Jorge Glas era identificado como L1, o la agraciada Pamela Martínez como C3-PM. Más allá del evidente cáncer de corrupción que consume a varios países de la región, es importante comprender quién auspicia los gobiernos socio-comunistas en América Latina. Consumada la interferencia rusa, el caso de Ecuador sugiere que China patrocina la incesante corrupción que padece el país. Por consiguiente, es fácil inferir que esa misma China patrocina las mentiras y atrocidades que nos damnifican como sociedad. Repasando el informe Arroz Verde 502, quedan al descubierto compañías como: Sinohydro Corporation (China), China International Water & Electric Corporation (China), China Hezhouba Group (China), Harbin Electric International (China), China National Electric Engineering (China), y China Electronics Import & Export (China). Tanta “china” junta no es producto de una concomitancia sin escrúpulo ni recato, es un hecho.

Tomado de: MetroEcuador

El comunismo de Xi Jinping abunda en motivos para interferir en América Latina. Singularmente en economías inestables como Ecuador, Venezuela y Argentina. Ecuador cumple con las tres características idóneas para dicha intervención: un sistema dolarizado pero apático del estado “Yanqui”, una institucionalidad inestable y fácil de sobornar, y una economía cimentada en la producción de energía hidroeléctrica. Las tres facilitan sin mayor dubitación el empoderamiento socio-comunista en Ecuador, y otros países de la región. Para China un sistema dolarizado y apático del estatus quo, es un “caballito de batalla” en su guerra comercial con los Estados Unidos. Una institucionalidad fácil de sobornar es una puerta de acceso al control político en el continente. Una economía a base de energía hidroeléctrica es una fácil y rápida inversión que desenlaza en el control económico, y el empoderamiento de los recursos del estado. El veredicto, es que ese imperialismo comunista que hoy se aferra a aquellos estados, se define con estos tres principios, entre otros.

Tradicional de una sociedad machista, China ejerce control económico sobre Ecuador, como un marido trabajador lo ejerce sobre su esposa ama de casa; retrograda. Ecuador practica su soberanía, sin olvidar que Rafael Vicente Correa Delgado permitió la colonización política y económica China para propagar la influencia socio-comunista, y aposentarse en el poder por más de diez años; hoy, a través de Lenin Moreno. Si tan solo lográramos que aquellos peones del Correísmo entendiesen que quien vendió a la patria no es digno de una defensa de primera línea, conquistaríamos nuestra primera victoria de independencia económica y cero corrupciones. Ecuador, un diminuto pero importante país en la dinámica política del continente tiene en sus manos enviar a prisión a un verdadero farisaico. Un aliado del régimen Castro-Chavista que pretende fugarse de un destino sin rescate; la cárcel.

Tomado de: El Comercio

No me permito terminar esta columna de opinión sin mencionar a Fernando Villavicencio, quien desde su tribuna periodística desenmascaró las verdades que atañen a los regalados de Alianza País. “Spots publicitarios, y bordados de chompas” entre otras cosas que compraron con dicho dinero, vendiendo su moral, prestigio, e integridad política, pretendiendo preservar el poder en Ecuador. No conocen de honor estos forajidos. De a cinco mil en cinco mil, hicieron 11,6 millones de dólares en corrupción. Mención especial también para la fiscal para la fiscal Diana Salazar, quien espero sin temor, envíe a la cárcel a Rafael Correa, y acabe con la intervención económica y política en su país. No importa cuánto demore la justicia en llegar, somos más quienes procuramos el bien. En Ecuador, Colombia, Brasil, Perú, en América latina en general, triunfará el bien de los pueblos; un modelo socio-comunista que reposará tras las rejas, sin libertad.  

Uber: de todos y para todos

Autor: Sebastián Narváez

*Las opiniones presentadas en esta columna son exclusivamente del autor

Faltan cuatro días para penetrar en una nueva década de este siglo veintiuno, y la SIC (Superintendencia de Industria y Comercio) sigue dando pasos de cangrejo. En un intento más por disolver las disputas entre la mafia taxista y las nuevas “tecnologías disruptivas”, Andrés Barreto (Superintendente) instruyó que “de manera inmediata cese la utilización de contenido y prestación del servicio de transporte individual de pasajeros” en la plataforma Uber. En términos ordinarios, dejó en la casa a los más de cien mil conductores que detentan en Uber un sustento para su hogar. Asimismo, dejó a los más de tres millones de usuarios que se transportan por este medio a merced de un servicio que carece de condición, los taxis amarillos. Respeto la trayectoria y admiro a quienes han hecho carrera como taxistas, es toda una profesión. Sin embargo, una cascada de demandas ante la SIC nunca lograrán reestablecer la calidad de su servicio, el abuso en las tarifas, ni la incomodidad de sus vehículos. Allende de la supuesta desventaja de competencia, este gremio debe entender que sus batallas contra Uber le pasan factura a su imagen de favorabilidad y no son bien recibidas por los ciudadanos.

Tomado de: Havana Times

Desde las más grandes metrópolis, y hasta en las urbes y villas mas remotas de los siete continentes, Uber ha revolucionado las rutinas de movilidad de millones de habitantes. Los sistemas, en su mayoría, se han acoplado a las nuevas metodologías de negocio y transporte de pasajeros. Colombia, indiferente y sinvergüenza, sigue siendo la excepción. Aunque, por “Colombia indiferente y sinvergüenza” aludo a los ministros, superintendentes, procuradores, jueces, y policías de transito, que diariamente hacen uso de estas plataformas, para posteriormente sancionarlas desde sus despachos. No me lo han contado, pues he incurrido en la ilegalidad de compartir Uber Pool con algunos de estos dignatarios, y uno que otro de sus herederos. No me cabe en el testuz la idea de volver a aquellas épocas de los taxímetros, las planillas de cobro, o la frase celebre: “¿para dónde va?”. En muchas casas, como en la mía, el adhesivo de Taxis Libres o Taxis Ya que dispensaba los siete dígitos para rogar por un amarillo, hoy es un atavío más del fresquero. Peor aun, remembro los anuncios en la radio: “Taxis Libres, Sí le responden”, y de un tiempo para acá nunca más volvieron a responder. Sin embargo, no es descortesía, es un hecho; no hay gremio de taxistas que pueda suplir la totalidad en la demanda de transporte de pasajeros. En consecuencia, Uber es la solución y no el problema.

Tomado de: Panam Post

Al sugerir que Uber es la solución, no solo hablo de quienes hacemos buen uso de esta tecnología. Es también la solución para los desempleados, los que precisan de un horario laboral flexible, los que se ayudan con ingresos extras, o a quienes algún superior fatigó laboralmente; la mayoría. Si Uber fuera un político en campaña, triunfaría sin dudas, con el famoso lema “de todos y para todos”. Es asombroso, y hasta gratificante; en Colombia Uber es un ejercicio de construcción social. Desde las clases más populares hasta las elites más pudientes, se encuentran conductores y usuarios de todos los estilos, procedencias, y menesteres. En esos mismos Uber Pools de los cuales me alborozo, también me he hallado conversando con vigilantes, empleadas domesticas, o ingenieros; mientras juntos recorremos las avenidas criollas en Renaults, Mazdas, y hasta Volvos. De todos recopilo opiniones y pensamientos, y aun ninguno(a) toma partido por los taxistas. Todos, sin excepción, entienden la importancia de estas nuevas tecnologías, y el impacto o retroceso que implicaría no tenerlas. Concluyo, que las majestades de la Superintendencia e instituciones del gobierno no son ajenos a esta revolución.  

A la problemática de la tecnología, se le suma la variable de las tarifas de transporte. El gremio de taxistas demanda que las tarifas de Uber son, con creces, bajas. Sin pretender títulos de economista, entiendo como básico principio de la libre competencia, que tanto vendedor como comprador ejerzan una actividad económica y la ejecuten al valor de su conveniencia. La economía se estimula gracias a que este principio obliga a las empresas a regenerar sus términos y condiciones, y así mantener su competitividad. De manera que, bajo este escenario, el gremio de taxistas en Colombia es víctima de su propia incompetencia. La cual, intentan resolver escudándose en la Superintendencia; en lugar de invertir en sus vehículos y en las nuevas tecnologías, para así ser competitivos en el mercado. En vez de acolitar la falta de visión del gremio, Andrés Barreto debería velar porque paren los abusos de quienes cobran tarifas exageradas por servicios mediocres.

Tomado de: A Simple Vista

De manera que, adentrándonos en la nueva década de estos año dos mil, seguiremos caminando como el cangrejo en temas de movilidad urbana, entre otros. Confiemos en que la siguiente decisión de la Superintendencia, o algún estrado judicial, no nos cercene las tenazas también. Imploremos para que los beneficiados de estas decisiones dejen de ser los gremios mafiosos, y sean mas provechosas para quienes apoyamos y utilizamos estas plataformas; la mayoría. Soñemos, con que algún día Uber no solo empleará a conductores de todos los estratos, sino que abrirá un centro de investigación y tecnología en Colombia, empleando así mismo a las mentes más brillantes del país. Merecemos los frutos de las tecnologías del primer mundo; no permitamos que la mafia ni las instituciones nos amputen los derechos. Bienvenidos a la nueva década de este siglo.